Hoy por la mañana me enteré de una las noticias más
trágica-cómicas que haya leído en bastante tiempo. Ese tipo de cosas que quisieras
haber visto mejor en una brillante comedia británica con altas dosis de humor negro, aderezando la
situación.
Pero sucedió en la vida real: Richard Swanson un norteamericano
de Seattle creyó que podría volverse la nueva sensación viral en internet y
redes sociales haciendo algo simple: Driblando un balón desde su pueblo natal
hasta la sede de la próxima copa del mundo en 2014, Brasil. El plan sonaba
bastante alentador, de entrada un gringo interesado en el fut ya eso algo que
llama la atención por sí solo, sin embargo la conmovedora historia personal de
Swanson y el trágico desenlace hacen que nuestra apreciación por todo lo que es
bueno y positivo en esta vida.
El hombre de 42 años, que durante mucho tiempo se dedicó a
ser investigador privado (el espíritu aventurero al parecer siempre lo
acompañó) y después intentó su suerte en el diseño gráfico, se encontraba con
el suficiente tiempo y disposición para realizar una aventura de esta naturaleza.
Comenzó los preparativos: abrió un canal de YouTube y una página de internet,
además de dar entrevistas a medios locales para que todo mundo estuviera al
tanto de su inminente y extenuante proeza futbolera que lo llevaría a recorrer 11 paises del continente pateando un balón y recolectando invaluables recuerdos en el
camino.
Sin embargo a tan solo dos semanas de haber iniciado su recorrido,
Richard falleció en Óregon, atropellado por un
camión de carga. Su balón fue encontrado a unos cuantos metros de él.
Lo único que uno piensa al momento de leer esto es
inmediatamente “Chale, pobre wey” pero quizás seguido de una inmediata sonrisa
culposa al analizar lo increíblemente bizarro y cómico del asunto. Es sin lugar
a dudas un acontecimiento trágico, pero el contexto y el pronto fracaso de
Swanson a manos de un camión que le costó la vida, convierte todo la situación
en algo que parece sacado de un guión de Guy Richie (menos mafiosos y balazos,
más camiones y balones).
Según entrevistas hechas antes de partir, Richard sentía que
era “su destinto” realizar este viaje. Habría que ver si sentía que ser
arrollado a dos semanas y convertirse en un gag inmediato de internet por todas
las razones equivocadas estaba dentro de ese plan (chiste forzado pero hablar
de destino siempre se me ha hecho ambigüo).
Hay que sentir profunda pena por la familia que Swanson deja,
por el fracaso de una aventura que tenía todo para convertirse en una hazaña
épica. Pero también conmueve saber de un
pobre hombre que por fin había encontrado algo de significado en la vida, todo
para ni siquiera ser balaceado por narcos en la frontera mexicana o ser volado
por una mina en plantíos de coca colombianos, no: Una pinche troca en la
carretera casi saliendo de tu casa y adiós internet stardom, adiós gran hazaña
deportiva, adiós Mundial y adios existencia.
Como dijera
Monty Python hace años: “Life’s a piece of shit when you look at it”. Swanson
se sintió encomendado a enseñarle al mundo entero (y de paso claro volverse
famoso) pero sobre todo a su país, que el ‘Soccer’ era mucho más que bostezos,
faltas fingidas y pocas anotaciones: un fenómeno global, unificando razas y
credos sin importar fronteras políticas o sociales, reales o imaginarias. Sin
embargo el camionero que lo planchó aplicó la de “NOT ON MY WATCH YOU
MOTHERFUCKER!” y dejó su balón rodando solitario a un costado de la carretera.
Casi puedo imaginar
al tipo tocando su claxon provocativamente gritando “FUCK SOCCER YOU PUSSIES!!! ’MERICA
FUCK YEAH!!!" mientras que Swanson visualizaba su pelota perdiéndose en el
horizonte al momento en que exhalaba su último aliento.
Moraleja: Esta pinche existencia no tiene sentido alguno. La
tragedia de unos cuantos siempre será la comedia de millones.
Aquí Swanson en uno de sus videoblogs explicando las razones de su ahora trágica aventura...
Aquí Swanson en uno de sus videoblogs explicando las razones de su ahora trágica aventura...
RIP Richard Swanson.